domingo, 13 de septiembre de 2009

ATLÉTICO NACIONAL, UN ESTILO DE VIDA

Atlético Nacional es una corporación deportiva con más de 60 años de existencia en la ciudad de Medellín. A lo largo de su historia ha conseguido diferentes títulos en torneos locales e internacionales, lo que la ha convertido en una de las entidades más reconocidas en todo el País. Su hinchada es la más numerosa de Colombia y esto se debe a que fue el primer equipo colombiano en conquistar un título internacional tan importante como la Copa Libertadores de América.
El atlético nacional representa para muchos el principal hobby y su “primer amor”, pues genera la pasión para la gran mayoría de la ciudad, esto puede notarse en la cantidad de camisetas verdes comparadas con las rojas en un clásico paisa (enfrentamiento entre Atlético Nacional y Deportivo independiente Medellín). La barra mas reconocida que alienta a este equipo es “los del sur”, que como su nombre lo indica se ubica en la tribuna popular sur con banderas, sombrillas, trompetas, tambores, y canticos que genera mas euforia a todo un estadio que tiene sus ojos puestos en los once jugadores del equipo paisa.
Juan Esteban Palacio Ríos un psicólogo con especialización en psicología deportiva, a finales de 1997, dos semanas después de que la barra “los del sur” se haya formado, se integra a ella y se compromete bastante durante ocho años con este grupo, en la cual tuvo una experiencia gratificante pues Juan Esteban fue uno de los lideres positivos de la barra. De este personaje salieron ideas como crear una revista, crear una escuela de fútbol, en donde se desempeñó como dirigente del equipo; se encargó de manejar a los entrenadores, consiguió los patrocinios y todo aquello que requiere una escuela de fútbol para ser manejada, más tarde ésta se convirtió en un club deportivo llamado “los del sur”.
“¡Vamos pues con ganas, métele pues que hay que ganar… es que no entienden que son mi vida entera!”, dice entre gritos, Juan Esteban, en el enfrentamiento del Club Verde contra el Cúcuta deportivo.
Así como para Juan Esteban una situación determinada en un partido de fútbol significa una fuerte emoción a veces satisfactoria, a veces agónica, lo es para miles de aficionados que cuando acompañan a su equipo se unen en una sola voz para contribuir con la ansiada victoria. “vamos, vamos mi verde, que esta tarde tenemos que ganar…”
Hay varias palabras para definir a aquellas personas que se acercan a un estadio de fútbol a acompañar a sus equipos, dice Juan Esteban, “está el simpatizante, el hincha, el aficionado y el fanático”. “El simpatizante es aquél que de vez en cuando asiste al estadio, pregunta por el equipo los domingos pero no se contenta ni demasiado con el triunfo, ni se pone tan triste con la derrota. Simplemente está interesado en el equipo por tener la información a la mano para tener tema para hablar en su círculo íntimo. El fanático es aquél que no acepta otras posturas sin aceptar que pueden existir otros equipos mejores, ni aunque la razón a leguas, esté de parte de su interlocutor”.
“El aficionado o el hincha es aquél del verdadero perfil verdolaga. Está siempre con el equipo, en las buenas y en las malas, acompaña al 95 por ciento de los partidos del año y solamente una enfermedad o las vacaciones por fuera de la ciudad, le impiden asistir al estadio una vez al año, tiene recuerdos en el estadio desde que estaba recién desempacado de la cuna, acompañó en varias ocasiones por tierra o aire a su equipo en otras ciudades colombianas y tiene en su corazón tanto la alegría de los triunfos, como las cicatrices de las derrotas. Pero tiene algo en común que lo identifica. Además, lo califica: es capaz de sentirse perdedor y aplaudir al rival de turno cuando éste demuestra que en la cancha fue superior. Y ese es un gesto de nobleza y de comprensión del juego, que es difícil de notar en las demás aficiones de los otros equipos” Juan esteban afirma también, ”creo que en este grupo me encuentro yo pues llevo 15 años sin faltar al estadio”. 
“El hincha verdolaga es el que piensa que Nacional está primero que el resto, pero acepta ser segundo. Es el que se enfurece cuando ve a su equipo inmiscuido con los de mitad de tabla para abajo porque su grandeza le impide igualarse con equipos chicos. Es aquél que disfruta día a día de las noticias verdolagas. Es el que tiene conocimiento del fútbol internacional y conoce a la perfección el juego. El que tiene paladar de fútbol fino, bien jugado y elaborado y se siente ofendido con los balones de punta y para arriba. Es el que cambia la mejor fiesta del mundo por el mejor programa dominical: ir a ver a Nacional. Es el que se siente orgulloso del promedio de asistencia que genera el equipo. Es el que viste con orgullo la camiseta verdolaga, sin importar si es domingo o lunes. Si hay torneo o vacaciones. Es el que, en definitiva, le entrega grandeza al equipo a partir de su conocimiento, su aliento y su amor por el club, sus vitrinas y sus colores”.
“Existen diferentes sentimientos alrededor de un solo uniforme, de un solo grupo que haciendo su trabajo brinda a la sociedad una excelente alternativa de entretenimiento que se confunde con amor innegable. El Atlético Nacional es, más que un equipo, más que una condición de afinidad entre miles de personas; es un estilo de vida”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario